Nueva Condomina asistió a un partido que se puso con todo favorable, ya que a los cinco minutos el Córdoba se quedaba con un jugador menos. Pasó de todo en un partido loco. Han habido compases en los que creíamos la goleada y otros en los que creíamos que nos empataban. Como no, acabamos el partido pidiendo la hora.
Una segunda parte pésima apuró la ventaja de dos goles con los que llegamos al descanso. La ansiedad de acercarse a los play-off cobró factura al Real Murcia, una víctima de la ansiedad. Esos tres puntos ratifican las posibilidades de que el Real Murcia pueda jugar la liguilla de ascenso, o incluso a algo más.
Paco Jémez llegó a Nueva Condomina con la idea en su cabeza de jugar con tres centrales; esa idea se vio modificada tras la expulsión de David Prieto a los cinco minutos de empezar el partido. Todo parecía de color de rosa; un penalti a favor, una expulsión de un defensa del rival, poder tener 85 minutos con un jugador más...
Pero al final no todo resultó bien. Tras que Iñaki pidiera al Ruso que lanzara el penalti, este lo chutó a lo Panenka acabando en el larguero, y posterior rechace a las manos de Alberto García.
Pocos minutos después, una buena jugada de Isaac que apuró hasta línea de fondo, retrasó el balón para El Ruso, y con el portero batido y bajo sorpresa de todo el campo, la picó por encima del larguero. A partir de esta jugada, el Real Murcia se hizo dueño y señor del partido, llevando el juego hasta donde quería. A los 17 minutos, El Ruso se desquitó de todos sus fallos dando una asistencia a Emilio Sánchez, que hizo tras revolverse a la media vuelta con un disparo ajustado, el primer gol del Murcia.
Con el 1-0 en el luminoso, como era de prever, el Real Murcia bajó el ritmo de juego. El Córdoba entonces estiró líneas buscando el empate. Durante esos compases, Molinero se fue de su par e hizo un centro con el que Richi batió a Alberto García a las mil maravillas. Todo era de perlas, ya pensábamos todos en el 3-0, pero llegó el descanso.
Al descanso salió un Real Murcia adormilado. El Córdoba asediaba durante gran tiempo de la segunda parte la portería defendida por Alberto Cifuentes. Entonces todos teníamos en mente hacer algún contraataque que sentenciara el encuentro. Eso pudo ocurrir, pero al final faltaba el pase que dejara a un jugador mano a mano.
Patiño tras quedarse delante de Alberto, fusiló y dejó el 2-1 en el marcador. Después la segunda amarilla a Emilio Sánchez tan rigurosa como la expulsión del jugador del Córdoba en el penalti, hicieron desquiciar al Real Murcia que no sabía a que jugar.
Pepe Díaz y Fede Vico se pusieron el mono de trabajo y las manos a la obra para establecer el empate. El primero tuvo dos ocasiones clarísimas que en esas circunstancias no puede perdonar ningún equipo.
Un mini-contraataque acababa en córner, un córner que Párraga cabeceó lentamente al travesaño. También hubo otro córner que fue desastroso y cometimos fuera de juego al devolver el balón al lanzador del córner en posición de fuera de juego.
En los últimos instantes Amaya salvó al Real Murcia del empate en línea de gol tras la vaselina de Borja. El encuentro acabó y el Real Murcia mira tanto a los play-off como al ascenso directo. Todo es posible.
0 comentarios:
Publicar un comentario